¿Por qué es importante aprender lengua de señas?

Quizá después de tanto leer e investigar hayas formado tu propio criterio del por qué es importante aprender lengua de señas, pero si aún tienes dudas o te gustaría analizar las razones principales, te las presentamos a continuación.

Favorece la inclusión

El tema de la inclusión, ya sea en la escuela, la familia o la sociedad, es un tema muy extenso, pero no es tan complicado. La inclusión ve a la diversidad no como un problema, sino como una oportunidad para el enriquecimiento de la sociedad; muchas personas piensan que ya están incluyendo al sordo por el simple hecho de estar junto a él, invitarlo a comer, pasarle los apuntes de la clase, hablar lento porque asumes que leerá tus labios, inscribirlo a una escuela regular, enseñarlo a leer, llevarlo a ver películas subtituladas, etc. Pero la inclusión va más allá de eso.

Imagina que vas a China y solamente hablas español e inglés, te separaste del grupo, estás perdido y necesitas llegar al hotel donde te hospedaste, pero todos hablan chino, todo está en chino. Van varias horas perdidas y de repente encuentras a alguien que, si bien, no habla español, sabe UN POCO de inglés, ¿cómo te sentirías?… TOTALMENTE ALIVIADO, feliz de haber encontrado a alguien con quien puedes comunicarte por lo menos para decir “hola”, “estoy perdido/a”, “¿me ayudas?”, “sí”, “no”, “izquierda”, “derecha”, etc. ¿Y si habla español? ¡Pues mucho mejor, un nuevo amigo en China!

Lo mismo pasa con los sordos, ellos necesitan sentir que no están solos, y saber que la lengua de señas no solo la pueden encontrar dentro de la Comunidad Sorda, sino también en la oyente, de esa manera se puede hablar de una verdadera inclusión.

Es más difícil para ellos que para ti

Muchas personas se preguntan por qué mejor el sordo no “aprende a hablar”, eso puede ser posible mediante la oralización, pero la realidad es que, la lectura de labios y el aprender a hablar está más inclinado hacia la perspectiva del oyente (si no sabes qué es el método oralista te recomiendo leer el artículo: ¿Es la lengua de señas mejor que la oralización en niños sordos?). Evidentemente, resulta más fácil para un oyente contribuir a la inclusión al aprender lengua de señas, que para un sordo aprender a hablar mediante terapias de lenguaje y oralización.

En la conferencia: “El mundo del Silencio” realizada el martes 27 de Noviembre de 2018 por ASOME (Asociación de Sordos de Mexicali), se presentó Macario “N”, un estudiante universitario con sordera, quien expresó lo siguiente (palabras más, palabras menos):

Estudiar siempre fue muy difícil para mí, me sentía solo, aislado, no tenía a nadie que me ayudara porque nadie sabía Lengua de Señas, ni si quiera el profesor, siempre tenía que pedir apuntes y estar atento al pizarrón en todo momento, y a veces ni si quiera el profesor anotaba. Recuerdo cuando pasaban lista y en dos ocasiones me pusieron falta, se les olvidaba que yo no escuchaba. Tuve amigos que se interesaron en aprender LSM (Lengua de Señas Mexicana), les fui enseñando poco a poquito, primero en la secundaria… un amigo se acercó a mí y dijo que quería aprender, y cuando ya estábamos entendiéndonos lo corrieron de la escuela, nuevamente me quedé solo. En la preparatoria fue lo mismo, enseñé a otra persona más, pero se cambió de escuela, y así sucuedió con otras personas, algunos amigos estaban aprendiendo y conocían algunas señas básicas, pero de nuevo sabía que ya no iba a estar con ellos en la universidad… Me cansé de estar enseñando la lengua de señas porque la gente siempre se iba. Las personas trataban de “incluirme”, querían que estuviera con ellos siempre aunque yo no entendía nada, y la verdad era muy incómodo. También recuerdo que me decían que algunas personas hablaban de mí a mis espaldas o hacían bromas de mi sordera. Hoy conozco a más personas que saben o quieren aprender lengua de señas, pero estudiar sigue siendo un reto, tengo amigos que intentan explicarme y me pasan sus apuntes, pero hay cosas que no entiendo, lo que me hubiera gustado que hicieran los profesores es escribir todo lo que se está explicando en el pizarrón, no todos lo hacen, y eso me ayudaría mucho.

Con la experiencia de Macario (y seguramente de muchos otros sordos) se resaltan dos cosas:

Primero, lo desgastante que es enseñar lengua de señas de manera individual a personas que terminan alejándose; esa es la perspectiva de Macario. Evidentemente, las acciones de los demás NO se pueden controlar y el hecho de que sus amigos se hayan tenido que ir o “alejar” (independientemente de las causas o circunstancias) no los hace “culpables”; pero si más de una o dos personas se hubieran interesado en aprender lengua de señas, quizá Macario no se habría enfrentado a tantas dificultades. Lo ideal sería que la enseñanza de la lengua de señas no comience por la necesidad del sordo de ser comprendido por el oyente, sino por la necesidad del oyente (incluso del profesor) de comprender al sordo.

Lo segundo, la falta de preparación por parte del profesor para atender la discapacidad auditiva. La solución perfecta sería que todos los profesores tuvieran conocimiento de la lengua de señas, por lo menos las señas más básicas a utilizar dentro del salón de clase, sin embargo, son pocos los docentes que utilizan la lengua de señas e incluso hay quienes ni si quiera saben que existe. En el peor de los casos (cuando el docente no sabe o conoce la lengua de señas), lo menos que puede hacer es escribir en el pizarrón y sentar al alumno hasta enfrente, y en el mejor de los casos podría no solo aprender lengua de señas, sino fomentar el aprendizaje en sus alumnos.

Si eres profesor/a y quieres enseñar lengua de señas, te recomiendo leer el artículo: “Los 4 pasos para enseñar lengua de señas a niños oyentes de primaria”, lo puedes adaptar al nivel educativo en el que te encuentres.

No sabes si tu hijo o algún familiar presentará discapacidad auditiva

Esperemos que no sea así, y no es que el ser sordo sea algo malo, sino que nos podemos enfrentar a muchas dificultades ante la falta de preparación. Los niños sordos de padres sordos que aprendieron lengua de señas desde su nacimiento, suelen desenvolverse mucho mejor tanto social como emocionalmente que aquellos niños cuyos padres oyentes se niegan a aceptar la sordera de su hijo e insisten en la posibilidad de que hablen o vuelvan a escuchar. Es imposible estar preparado para todo, ese tipo de situaciones son realmente impredecibles, sin embargo, si crees que puedes hacer una pequeña diferencia ante las personas con sordera, aprender lengua de señas siempre es una excelente oportunidad, porque de verdad, hay más sordos de los que te imaginas.

Aceptar que un hijo tiene discapacidad auditiva no es fácil, de hecho, la madre de Macario (el joven que contó su experiencia) tardó mucho tiempo en aceptarlo y en aprender lengua de señas, pero finalmente lo hizó, y su apoyo brindó frutos. Si te interesa informarte más acerca del proceso de aceptación, te recomiendo leer el artículo “Mi hijo con sordera, un proceso hacia la aceptación”.  

Finalmente nos damos cuenta de que aprender lengua de señas,  nunca está de más. No sabemos cuándo, por qué, ni para quién podemos llegar a necesitarla. Después de todo, no perdemos nada, al contrario. Y recuerda ¡no olvides compartir! Por un mundo de inclusión, tolerancia y empatía ☺.

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